Muestras / Muestras anteriores / 2010 / Otaku - Curadora: Patricia Rizzo - Marzo, Abril, Mayo
Animé es el término que agrupa a los dibujos animados de procedencia japonesa. Manga es la palabra japonesa que designa a la historieta en general. Se traduce literalmente como dibujos caprichosos ó garabatos.
Los llamados manga o animé han probado, extendido y transitado casi todos los géneros visuales, y han alcanzado instancias que la animación occidental no ha explorado ni ensayado mucho todavía, a pesar de su fuerte presencia en las generaciones más jóvenes. Su fabulosa repercusión no solo incluye a un público muy globalizado al cual le ha llegado en sus diversas modalidades (comics, cine, TV, etc.) y se ha interesado en sus variadas manifestaciones hasta llegar a extremos de fanatismo, sino que su influencia se ha extendido hacia diferentes áreas de importancia entre las que se cuentan las artes visuales, tanto en pinturas y objetos como en dibujos, fotografías y formas muy diversas de expresión, lo que evidencian muchos artistas provenientes de distintas áreas.
Un animé presenta, tanto en la trama como en la apariencia física de los personajes que lo protagonizan, diferencias sustanciales respecto de la animación que nos proveen otros orígenes reconocidos como podrían ser las clásicas animaciones de Disney y DreamWorks u otras similares de variada escala. Respecto de las historias que elige contar, éstas no se reducen a proveer un entretenimiento con colores y personajes que se caracterizan por su simpatía y ternura, sino que las complejas tramas abordan problemáticas que pueden ir desde el existencialismo, la amistad, el sexo, la ecología, hasta temáticas demográficas, políticas y científicas. La realidad es el motor de muchas de esas historias, entremezcladas con la fantasía y lo sobrenatural como agentes motivadores y desencadenantes; no trata un género específico, sino que puede incluir y mezclar comedia, drama, acción, terror, ciencia ficción, crítica social u otros temas y elementos, a través de un mix de estilos narrativos sumamente atractivos. En la actualidad, el término se utiliza indistintamente para designar tanto a los dibujos animados de procedencia netamente japonesa como a la técnica, aunque en sus inicios, en los comienzos del siglo XX, refería al tradicional procedimiento de esa clase de ilustración, producida a mano y de origen nipón. Hoy en día la computadora se ha convertido en el medio esencial y más usado para la producción de las distintas modalidades del género.
Otaku1 la exhibición, propone poner en relieve ciertas influencias visibles que la tendencia tiene en las obras de algunos de nuestros artistas. Muchos de ellos presentan marcados puntos de partida en la temática para la producción de sus imágenes. Se eligió un grupo heterogéneo, de edades y trayectorias dispares, que trabajan con distintas aproximaciones y relaciones con la estética. El tratamiento que cada uno da a sus trabajos difiere en presentación, formatos y modalidades; no obstante, creo que la interacción de sus obras resulta en una visualidad coincidente.
En los trabajos de Maximiliano Aduki se encuentran analogías lineales con algunos manga, relatos imposibles que cobran forma en escenas tan simples como impactantes. Sus figuras, dibujos y objetos conllevan una fuerte impronta relacionada con el diseño gráfico.
Ernesto Arellano presenta un grupo de sofisticadas figuras realizadas en cerámica. Sus piezas representan seres fabulosos que escenifican diferentes relatos relacionados con lo fantástico. Encantadoras y originales, remiten de inmediato a las historias clásicas del género.
De cuidadosa factura, y fuerte atractivo en su peculiaridad, los objetos multicolores de Fabián Bercic contienen un hechicero componente de irrealidad. Materiales diversos se conjugan en propuestas a mitad de camino entre el juguete infantil y los conceptos del diseño industrial. Un corpus de obra consistente ha revelado una iconografía que lo relaciona linealmente con el tema.
Uno de los componentes visualmente fundamentales del animé, los grandes ojos ovaloides, aparecen en los logrados y complejos autorretratos de Flavia Da Rin. Sus personajes transitan tanto escenas bucólicas como momentos difíciles o instancias fantásticas. Una obra sólida, que representa algunas situaciones de vulnerabilidad y transita con logrado impacto aspectos que aparecen de modo poco frecuente en el arte contemporáneo.
Una suerte de viaje a través de la historia del arte, realizado por una bella joven oriental, aparece en una de las obras que presenta Estanislao Florido, un video pictórico. El personaje (el que se manifiesta recurrente en sus obras) recorre un camino que presenta planos visuales propios de una narración cinematográfica. Los largos y negros cabellos al viento de la mujer son un poético leit motiv. La estética encuentra relaciones con uno de los maestros del género, Hayao Miyazaki, escritor y director del film conocido aquí como El viaje de Chihiro, entre muchos otros.
Los aspectos sexuales presentes en muchas de las sagas del manga se evidencian en el trabajo realizado en fotografías y afiches de Sebastián Guajardo. Para las piezas de esta exhibición, utilizó jóvenes modelos masculinos que representan distintos estereotipos presentes en el imaginario actual de distintas tribus de otakus.
Grandes naves, coloridos robots y gusanos tecnológicos irrumpen en las pinturas de Martín Di Paola. Una paleta de tonos atrapantes y compatibles con el género, y extrañas figuras de hipnótico atractivo son sólo algunos de los componentes que ha utilizado a lo largo del tiempo para transitar, con distintos formatos, alusiones muy diversas al comic y al animé.
Por último, parece ser un mundo maravilloso el que habitan las niñas ilusorias de Mercedes Vasquez; realizadas con la técnica tradicional de papel picado aplicado a punzón con la que logra relieves sorprendentemente volumétricos. Minúsculos fragmentos, -que a la conclusión de una obra resultan miles- son fijados con un procedimiento propio de los tempos de las manualidades orientales; elaborados trabajos los que en primera instancia aparentan ser ilustraciones en el plano.
De animadas conversaciones con Ernesto Arellano, comentando sagas, teorías y datos y hasta los diversos grados de enamoramiento que nos despiertan distintos personajes, surgió la idea de la exhibición; un rastreo compartido entre obras y artistas que derivó en una tarea que celebramos poder compartir y ofrecer a los espectadores, reconociendo con placer nuestra condición otaku.
Patricia Rizzo
1 El término Otaku proviene de la expresión o (artículo honorífico) y taku (que significa casa); describe a una persona que se encierra gran parte del tiempo por su fanatismo por algún hobby. Hoy en día es el término generalizado que se utiliza para definir a una persona obsesionada o muy especializada en un tema en concreto, principalmente a los fanáticos del manga y del animé y a los amantes de la tecnología.
Bibliografìa: http://es.wikipedia.org/wiki/Otaku/Animé/
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